¿Qué dice la Biblia sobre el sexo?

de Sean Doherty

El punto de vista clásico cristiano es que el sexo debería ocurrir dentro del matrimonio, y que el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer. Para entender por qué, necesitamos explorar qué es el propósito del sexo, según la Biblia.

El sexo tiene dos propósitos. El primero es obviamente la procreación. Sin embargo, es importante no sugerir que la procreación es el único propósito del sexo. En primer lugar, esto es verdad porque muchos matrimonios no tienen hijos. Unos cuantos no tienen hijos por elección, pero la mayoría que no tengan hijos están así por la infertilidad. ¡Pero eso no los hace malos matrimonios! Al contrario, hay muchos tipos de unión sexual que pueden resultar en la procreación, pero que sean profundamente dañinos (como la violación, el adulterio y el incesto). Objeciones a las relaciones sexuales puramente sobre la base de que nunca pueden ser procreativas por lo tanto no tienen éxito. Tiene que haber más en el sexo que la procreación.

Tiene que haber más en el sexo que la procreación

Y esto es exactamente lo que encontramos en la Biblia. Además de darnos el don del sexo para que sea el medio de procreación, Dios también nos lo da como un don que une a marido y mujer en una unión física ("los dos se funden en un solo ser", Génesis 2:24). Esta intimidad física expresa y fortalece la fusión de sus vidas. Entonces, según la Biblia, el sexo tiene dos propósitos: Pero no sólo procreación, sino también gozo e intimidad.

...el sexo tiene dos propósitos Pero no sólo procreación, sino también gozo e intimidad.

¿Pero por qué tiene que restringirse al matrimonio? La respuesta que da la Biblia es que la unión "un solo ser" de marido y mujer es un símbolo y una representación de dos cosas.

1) El matrimonio representa la relación entre las personas de la Trinidad.

Génesis 1:27 dice "Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó."(NVI)

La diferencia entre las mujeres y los hombres es como la humanidad representa a Dios. El Padre y el Hijo y el Espíritu Santo son todos fundamentalmente diferentes entre sí, pero aun fundamentalmente unidos entre sí. Dios no es un individuo solitario, sino un ser relacional e interdependiente. A nuestro nivel más fundamental, representamos eso.

2) El matrimonio representa la relación entre Cristo y la iglesia.

Lee Efesios 5. Una vez más, la diferencia entre estos dos es verdadera y no se lo puede restar importancia, pero su unión también es verdadera.

Por eso el sexo tiene que ser entre personas que sean fundamentalmente (o "ontológicamente") diferente entre sí de la manera que los hombres y las mujeres son fundamentalmente diferentes entre sí. El sexo dentro del matrimonio nos muestra que las personas que sean sumamente diferentes también pueden estar unidas de verdad (por eso también el matrimonio tiene que ser una unión permanente). El Padre y el Hijo y el Espíritu Santo son todos fundamentalmente diferentes entre sí, pero aun fundamentalmente unidos entre sí. Cristo y la Iglesia también son diferentes entre sí, mientras de verdad estan juntos como si fueran uno. No es suficiente ser diferentes personas, diferentes individuos. Las personas tienen que ser de diferentes géneros. De hecho, el sexo usa precisamente las diferencias físicas entre una mujer y un hombre para unirlos físicamente.

Las personas tienen que ser de diferentes géneros.

Entonces el sexo tiene que ser entre un hombre y una mujer exactamente por la misma razón que debe ser dentro de una relación permanente. El propósito del sexo no es simplemente unir a dos individuos, sino mostrar que debe haber una unión entre dos personas que son fundamentalmente diferentes, de la misma manera que Cristo y la iglesia son fundamentalmente diferentes aunque de verdad unidos, justo como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son diferentes pero uno. El propósito de la intimidad sexual dentro de la buena creación es unir a los que sean diferentes en una relación covenantal de por vida. Eso es por qué Dios creó el sexo.