¿Cómo puedes vivir sin el sexo?

de Ed Shaw

Ni bien hayamos hecho posible iniciar una vida humana sin el sexo, a la sociedad le parece cada vez más imposible vivir una vida humana sin el sexo. El argumento básico de las comedias recientes de Hollywood como Virgen a los 40 Años y 40 Días y Noches demuestra esto - la primera película trata de los intentos desesperados de un hombre por tener sexo por primera vez; en la segunda, otro hombre más joven lucha por durar justo 40 días y noches sin el mismo. Así es: para tantas personas en nuestro mundo de hoy, animar a la gente a que dure más de 40 días y noches sin el sexo, o más de 40 años, o hasta potencialmente durar toda una vida sin ello, parece totalmente inverosímil, incluso cómico.

Pero así es el claro llamado de Dios a todos aquellos cristianos que optan por soltería - incluso para un virgen de no 40 años como yo. Y la lástima que recibo, y la lástima que muy a menudo siento, resulta muy abrumador. A veces la insinuación que recibo es que de alguna manera no soy humano porque todavía no he experimentado semejante derecho y tan básica experiencia humana como lo es la relación sexual.

Pero como Thomas Schmidt observa: "Es solamente una aberración de nuestra triste generación igualar la ausencia de gratificación sexual con la ausencia de personalidad completa, la negación de ser o la privación del gozo." Generaciones anteriores tenían actitudes muy diferentes hacia el celibato. Los solteros resueltos que antes respaldaban a la mayoría de las instituciones británicas, las solteras devotadas que pasaban sus vidas cuidando a parientes ancianos, a ellos se les admiraban, no se sentía lástima por ellos. Pero ahora a aquellas vidas se les burla y se les esquiva, y las conversaciones acerca del celibato o la castidad producen la mismas risas que antes hubieran provocado las conversaciones de sexo. Christopher Ash pregunta: "Cuando fue la última vez que vimos una película de éxito que interpretara un soltero o una soltera contenta? Pues yo jamás la he visto.”.  

Cuando fue la última vez que viste una película de éxito que interpretara un soltero o una soltera contenta?

Y trágicamente, la iglesia puede ponerse igualmente obsesionada con el sexo tanto como el mundo que la rodea. Igual como el mundo ha hecho ídolo al sexo en casi todos los contextos, la iglesia lo ha hecho ídolo dentro del matrimonio. Así es que los cristianos con muchas ganas muy a menudo entran de prisa al matrimonio a poco más de 20 años para que puedan tener sexo. El peligro aquí es que es posible que descubran que el deseo es casi la totalidad de lo que tienen en común con la persona con la cual se han comprometido de por vida. El matrimonio precoz se ha vuelto la panacea para los cristianos que luchan con la tentación sexual, dejando sorprendidas a demasiadas personas cuando se dan cuenta de que la tentación sigue cuando regresan de su luna de miel.

Como resultado la iglesia tiene que dejar de hacer caso a las risas y empezar a rehabilitar los conceptos del celibato (o sea la soltería) y la castidad (o sea el autocontrol sexual). Nos hace falta expresar bien los beneficios de una vida célibe para algunos, y animar la castidad para todos. O sea, es decir,  nos hace falta empezar de nuevo a leer nuestras Biblias.   

...cuesta ver como la Biblia podría lograr  ser más positiva sobre la vida célibe.

Porque es difícil ver como la Biblia podría lograr ser más positiva sobre la vida célibe. Su protagonista, Jesucristo, era soltero y a pesar de eso se le alza como el único ser humano perfecto que ha vivido jamás. En Jesús ves una vida al máximo - y suya era una vida humana sin el sexo.

Y luego, tenemos el ejemplo y la enseñanza del apóstol Pablo. ¿Podría haber hecho sus viajes misioneros si hubiera tenido una mujer para cuidar?¿Podría haber sido un pastor de iglesias y mentor a los líderes jóvenes tan eficaz si hubiera tenido su propia familia? El claramente expresa los beneficios para el evangelio de su vida célibe en 1 Corintios 7, y necesitamos promover estas ideas en nuestras iglesias de hoy día.

Necesitamos escuchar a Jesús al igual que a Pablo cuando se trata del tema de la castidad. Los altos estándares de Jesús en cuanto al auto-control sexual no podrían ser más claros en Mateo 5, y Pablo lo fomenta una y otra vez en las cartas escritas a las iglesias a ciudades donde se valoraba la castidad tan poco como en muchas ciudades de hoy día. A todos los cristianos se nos requiere tener auto-control sexual, y hay que insistir una y otra vez en la necesidad de aquel auto-control tanto fuera como dentro del matrimonio en un mundo en donde se nos anima con demasiada frecuencia a simplemente seguir a nuestros deseos.

El amor no se comunica por el sexo que uno haya tenido, sino por el sexo que uno no ha tenido.

También necesitamos recordarnos que nuestras sexualidad se pueden valorar tanto por el auto-control como por las relaciones sexuales. El amor no se comunica por el sexo que uno haya tenido, sino por el sexo que uno no ha tenido. Esto es verdad de la esposa que dice no a los avances sexuales de un colega durante un viaje de negocios - por su amor a su Dios y por su esposo. Esto es verdad para la recién convertida mujer con atracción al mismo sexo que deja de acostarse con su pareja pronto después de volverse cristiana - por su nuevo amor por Jesús. También es verdad del hombre atraído a personas del mismo sexo que permanece virgen hasta su muerte - también, por su amor a Dios.

Y el poder de nuestros sentimientos sexuales, increíblemente, se puede valorar más cuando se les experimenta de la manera más dolorosa. John Piper nos recuerda que "la razón definitiva (no la única) por la que somos sexuales es para hacer que a Dios lo conozcamos mejor. El lenguaje y las imágenes de la sexualidad son de los más nítidos y de los más poderosos que usa la Biblia para describir la relación entre Dios y su pueblo - tanto de una manera positiva (cuando somos fieles) como negativa (cuando no lo somos)." Es su amor apasionado por su pueblo, tan apasionado que se le describe en términos sexuales, grabado en pasajes como Ezequiel 16 en donde se comunica de manera profunda el amor de Dios por mí. Si no fuera yo un ser sexual, no los entendería (y a él tampoco) en absoluto.

Entonces la vida sin el sexo para un cristiano jamás debería tomar forma de la represión que no es saludable ni de la negación de su sexualidad - o sea cualquier intento de comportarse como si no existiera. Es un don de Dios para ser valorado y expresado de las maneras que él ha descrito. Eso significa mucho sexo para algunos, y nada para otros - pero los dos son diferentes maneras de apreciar una parte increíble de lo que significa ser humano, creado en el imagen de Dios.

Pero no es cierto que la falta de sexo significa para algunos una vida de soledad célibe sin pareja, sin niños con quien compartir la vida. Todos seres humanos anhelan relaciones íntimas con otros en las que puedan darse a sí mismos, y una vida sin el sexo parece privarlos de la satisfacción de esta necesidad tan fundamental.

Semejantes ideas (muy común en nuestras iglesias en las cuales la familia nuclear puede ser el único foco de atención) no son bíblicas. En nuestras Biblias, la amistad se trata de la revelación de sí mismo y de la abnegación (ve David y Jonatán y el libro de Proverbios) y la familia de la Iglesia es el nuevo foco de comunidad central del Nuevo Testamento - no una mamá, un papá y 2,4 niños. Tim Chester es provocativo pero correcto cuando escribe: "Recién di un susto a una persona al pedirle que nombrara una ocasión en la que Jesús haya hablado de manera positiva acerca de las familias. Cada vez que Jesús habla acerca de las familias, el le ve en competencia con la lealtad hacia él y a su comunidad."  Lee las últimas partes de Mateo 12 si no le crees.     

...privarle de sexo a alguien no le condena a una vida sin intimidad y llena de soledad

Entonces privarle del sexo a alguien no le condena a una vida sin intimidad y llena de soledad. La soledad nunca estará del todo ausente (no es ausente en los matrimonios y familias nucleares más exitosas) pero la intimidad puede existir dentro de las amistades allegadas y en la familia de tu iglesia. Barry Danylak acierta al decir que "La soltería cristiana no es un rechazo del principio subyacente de Génesis 2:18, que no es bueno estar solo. Ni a Jesús ni a Pablo como solteros le faltaron las relaciones. Al contrario, sus relaciones florecían en número como en profundidad debido a la libertad y la flexibilidad que su soltería les brindó."  Como hombre soltero puede ser que no disfrute de las relaciones sexuales con nadie, pero sospecho que disfruto de una mayor intimidad apropiada con más gente que la mayoría de mis amigos casados - pues ellos son a veces los que más déficit llevan cuando se refiere a la intimidad. Lauren Winner cuenta de modo conmovedor el comentario de un amigo: "Por la noche, echado en la cama al lado de alguien a quien prometiste que amarías y sabiendo que no hay como unir la brecha entre los dos...Aquella es la soledad más abrumadora de todas." Puede ser que después de todo no me va tan mal vivir sin sexo.


Thomas Schmidt, Straight and Narrow?, p.168.

Christopher Ash, Married for God, p.41. 

John Piper, Sex and the Supremacy of Christ, p.26. 

Tim Chester, Busy Christian's Guide to Busyness, p.53. 

Barry Danylak, Redeeming Singleness, p.215. 

Lauren Winner, Still, p.57.